martes, 5 de abril de 2011

Pide un deseo y sopla.



Todo diferente, era como entrar en un mundo distinto. La temperatura variaba, la iluminación era más tenue, no destacaban apenas las cosas, ni se oía nada en particular, solo un bullicio en general causado por todas esas personas que se encontraban allí, aparentemente sin preocupaciones, simplemente disfrutando.
De pronto, de entre todas esas miradas perdidas... hacia aquí, hacia allí... hubo dos que se cruzaron de manera especial. Con esa escasa décima de segundo sintió algo especial. Fue algo agradable, pero a la vez inquietante, algo que produjo tranquilidad pero a la vez nerviosismo, algo que si fuera posible guardaría en un pequeño frasco para poder sentirlo cuantas veces quisiera, aunque quitándosele de esta manera esa esencia que tiene por ser algo tan particular, algo que no ocurre como los pestañeos.
Sus cuerpos no reaccionaron, simplemente prefirieron continuar con ese juego, ese juego que conseguía cada vez más crear nuevas sensaciones, aunque en el fondo siempre presente esa nota dulce de nerviosismo.
El tiempo pasaba, y ella salió de aquel lugar. Mientras caminaba con un nuevo rumbo, algo dentro de ella la inundó preguntándola: ¿Esto es lo que quieres?
Pasó aún menos que esa décima de segundo, donde sintió algo especial, para dar media vuelta y retroceder sobre sus pasos, siguiendo las huellas creadas en el suelo por las gotas de la lluvia.
Cuando sus miradas se juntaron notó la sorpresa en la mirada opuesta por volver a coincidir, y esta vez el juego fue más allá.
Ella no puso las cosas fáciles, y el resultado de eso fue algo de película: busca un coche gris en aquel lugar, con los cristales oscuros, estas letras en la matrícula, y sin dudarlo escríbeme esos nueve dígitos que conseguirán no poner un punto final a esta historia espolvoreada con toques de intriga.
¿Qué sucederá? No lo sé, a esperar, imaginar y desear.

                                                                                                                                       R.S











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