viernes, 8 de abril de 2011

Mon amour



Sentir el sol de una manera especial, el aire, una gota, miradas que atrapan, que congelan el fuego, paran el tiempo, destruyen silencio.
Escuchar un te amo, susurrado, escrito, cantado, deletreado.
Se acercó donde él y le besó sin pensarlo.
Dos manos unidas en una, que se agarran con fuerza, como si fuera la última vez que pudieran hacerlo, que transmiten, que sienten, que hablan por si solas, y todo compensado con uno de esos besos que no se olvidan, que parecen tener vida propia, que te hacen sonreír cuando menos te lo esperas, y hacen que dibujes con el índice en la mampara de aquella ducha un corazón mientras ese cosquilleo en el estómago hace que inconscientemente te sientas viva mientras que los latidos de tu corazón acelerado retumban dulcemente sin cesar.
Despertarte junto a él, unidos, conectados, enamorados, y sin planearlo darte cuenta de tenerlo todo.
Y ese abrazo, notando su olor, su respiración, la suavidad de su cuello, la delicadeza de sus manos recorriendo tu espalda, su mano acariciando tu cabello...ese abrazo grabado para siempre, para momentos en los que con tan solo un pensamiento consigas sonreír.
Pero me falta aun esa razón de inspiración, porque sin ella soy capaz de escribir, pero con ella sería capaz de volar.
                                                                                                                                     R.S

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